Los profesionales de GLA combinan el ejercicio de la abogacía con labores docentes en algunas de las universidades más prestigiosas de España.

Asimismo, dichos profesionales mantienen un firme compromiso con la responsabilidad social, razón por la que una parte de su tiempo lo dedican a la prestación de servicios pro bono, esto es, de forma gratuita a entidades sin ánimo de lucro con fines y actividades benéficas, asistenciales y culturales.